Mostrando entradas con la etiqueta Gutiérrez Martín. Julio. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Gutiérrez Martín. Julio. Mostrar todas las entradas

lunes, 18 de agosto de 2014

¡UN MOMENTO, MOSITO!

¡Un momento, mosito, no se gaste!
¡’ta muy equivocao si anda pensando
que me va’rriar a gritos pa’nde quiera
igual que a los dimás!... En tuito el pago
saben que jui rebelde a los mandones,
que naides me hiso güeno a chicotazos,
y que no aguanto pulgas a denguno,
ni a caudiyo, ni a jués, ni a comesario!
¡Sofrene el mancarrón, no pierda el tiempo
si quiere convencerme gritoniando!
en mi vida he cayao muchos gritones
¡y fijesé que tengo el pelo blanco!

…¡Güeno… güeno… no mi’haga esos pucheros!
¿Cómo…? ¿Me va’a  yorar…? ¡Epa, caracho!...
¿No ve que’s una broma de su agüelo?
¡Venga pa’cá!... ¡No yore, pues muchacho!
¿Cómo le viá negar lo que me pide?
si usté es dueño y siñor en estos campos!
…¡No yore… que su Tata dende arriba
va’creer que agüelo y ñeto andan peliando!
¿Sabe que va’a pensar…? ¡que no servimos
pa’ manejar las riendas de su rancho!
…Haber… ¿qué es lo que quiere…? ¿la petisa?
¡’ta bien, la va’montar!... ¿Vé?... conviersando
se consiguen las cosas más lijiero
que con yoros y gritos… ¡Vaya al tranco!
¡Mire que el animal anda sentido
Y no está pa’ que lo anden galopiando!
¡Y no me vaya lejos!... ¡¡Oiga!... ¿No me oye?
¡¡No la haga galopiar!!... (¡Diablo el muchacho!
…¡se me jué nomás el sabandija!)

¡Y güeno… que va’hacer!... Mira Nicasio,
vos dende arriba lo verás a tu hijo,
y te darás cuenta que no me hace caso…
pero no te asustés, gracias al cielo
nada le va’a pasar… ¡te salió gaucho!...


Versos de Julio Gutiérrez Martín

viernes, 19 de abril de 2013

CARTA A ROSAURA

Rosaura, ha de extrañarte
recibir noticias mías,
la verdá es que no debía
ni siquiera recordarte.
Si te escribo es pa’enterarte
que desde que te has marchao,
todo el mal que me has causao
de a poco se fue perdiendo,
al tiempo que ha ido creciendo
el gurí que me has dejao...
 
Es bueno pa’ tu vergüenza
si en tu vergüenza se mete,
que te enterés en qué brete
has metido a mi conciencia.
Una carta: la impaciencia
de dir a pedirte cuentas;
la otra carta: la inocencia
del hijo que exige amparo.
Las cartas se barajaron
y al final tuve clemencia...
 
Con el hijo entre los brazos
y un dolor fiero en el pecho,
yo ví mi rancho deshecho
y mi sueño hecho pedazos.
Pero Dios, en el fracaso
quiso quedarse a mi lao,
prendió fuego a aquel pasao
y tiró sobre sus llamas
aquella palabra... “Mama”,
que el gurí ya había olvidao...
 
Ya ves, cinco año’han pasao
de eso, que temo nombrar,
porque no quiero ensuciar
la carta que te he mandao.
Nada de vos ha quedao
ni huellas de tu veneno,
sólo un algo al que no temo
porque no hiere mi orgullo...
... Él tiene los ojos tuyos,
igualitos, pero buenos...

Versos de Julio Gutiérrez Martín