Perdido en el follaje
mi rancho se levanta
con una enredadera
que al mismo cielo alcanza.
Lo anidan las palomas,
lo visitan las garzas
mezclándose los trinos
igual que una alabanza.
Allí no pasa el tiempo,
me alimento de auroras
y alguna copla nueva
desafiando las horas.
Perdido allá en el bajo
lo secundan los cardos.
El cielo, está besando
el techo de mi rancho.
Versos de Alcira Moreno
(Cañuelas)