domingo, 4 de enero de 2026

LA ZAMBA

 El cielo estaba estaqueado

con cuatro horizontes pampas.

Con tres, jugaba la sombra

Y en otro jugaba el alba…

 

En el alero un candil

y en la guitarra, una zamba.

 

Ella le burlaba al viento

sus trenzas negras y largas.

Él, con la boca encendida

y en cada mano una brasa…

 

Zumba, zumba la bordona.

Zumba que zumba, la zamba…!

 

El calzoncillo cribado,

la mano izquierda en la rastra,

y –ay, que no puedo olvidarte…!

Y –ay, que se vuelan las faldas…!

 

Sobre un pedazo de noche

se va durmiendo la zamba.

 

Por los pañuelos despiertos

-qué intenciones se escapaban…!

Ella se dio. Pan moreno.

Y él, partió por la mañana.

 

Junto al brocal del aljibe

quedó una prenda tirada.

Y –ay, que no puedo olvidarte…!

Y –ay, que me gusta la zamba…!

 

Versos de Cátulo G. Castillo